lunes, 19 de agosto de 2013

esa nube que se posa sobre el cielo

Sin empleo
la esperanza es casi una religión
sin empleo
toda vida es todo lo que hay
sin empleo
crecen raíces de sol sobre la casa

sin empleo
sin dinero

sin cansancio
hago de la noche
un ángel desnudo
y  entiendo
esa nube que se posa sobre el cielo.


jueves, 1 de agosto de 2013

El arte de la felicidad

Ser feliz es un derecho de toda persona.
Creo que el trabajo con el arte hace posible que ese derecho se realice. Hago la felicidad a través del arte.
Mientras el resto de los trabajos se aleja de ese derecho, de esa sensación que acerca a los hombres a la plenitud.
Hoy el trabajo está lejos de proporcionar felicidad a las personas. Todo se ha convertido en mercancía. Una persona no puede alimentarse de dinero, porque el dinero corrompe lo mejor de las personas.
La alquimia capitalista ha consistido en hacer aparecer al hombre triste, mutilado de espíritu y extraño a la felicidad.


jueves, 4 de julio de 2013

un corazón de pájaro

En un sueño
he visto crecer la tristeza
y una soledad azul
como una pileta de natación
Hoy, a la hora del mediodía,
me arrulla una canción ancestral
y sé, que no estoy aquí
en este cuarto de silencio
entre los libros, el gato
y el trabajo
estoy arriba
en la boca de un abismo musical
escuchando el lenguaje de las fieras,
descifrando las caras vacías
que transitan en mis sueños
estoy pesando
toda la fuerza que puede contener
un corazón de pájaro.




martes, 2 de julio de 2013

un sueño

Personajes: un hombre joven; una mujer joven; una chica en bicicleta y yo. Espacio: una casa, un jardín y un cuarto en donde guardo algo que siento no quiero perder. No es mi casa. Soy una visita quizás sea la casa del hombre joven que acompaño. De repente llega a nosotros el rumor de una inundación. El hombre joven sale hacia la calle. Una  chica en bicicleta necesita llegar al otro lado. El hombre joven decide ayudarla. No me interpongo, creo que es lo que corresponde, sin embargo deseo que el hombre joven no se vaya. Él se va. Me quedo allí en la casa midiendo la altura del techo para subirme cuando venga el agua. Una mujer joven viene a advertirme que una ola gigante está por entrar. Empiezo a saltar, doy saltos como nunca. Llego al techo justo cuando veo una inmensa masa de agua que bulle toda blanca.